En este día tuvimos la maravillosa oportunidad de compartir una rato agradable con los abuelitos de este lugar, ya en una ocasión había tenido esta experiencia pero la del día de hoy fue bien diferente, pues fue realizada con un verdadero sentido y no solo por “cumplir” como solía hacerse cuando estaba en el colegio.

Esta visita me generó una serie de sentimientos pues el observar las condiciones físicas del lugar y la salud lamentable de algunos de los abuelitos me llenaron de nostalgia y me cuestionaron ya que en ocasiones solo nos quejamos por cualquier tontería. Pero esto cambio cuando me encontré con una persona muy especial Luís Alfredo un señor que durante varios años se encuentra en este sitio pero como él mismo lo dice “soy feliz”, nos compartió sus experiencias de vida algunas dolorosas otras no tanto pero que las cuenta con gran nostalgia, así mismo tuve la posibilidad de conocer otros “personajes” como la novia de nuestro docente, quien a pesar de tener una limitación visual realiza con destreza bolsos tejidos, de igual forma goza de una energía y positivismo que son el reflejo de su felicidad aquella que quizás manifestó en su juventud.
Es realmente impactante conocer historias en donde ellos cuentan que los hijos o nietos los olvidan de tal forma que nunca más van a visitarlos, es triste ver como en algunos de los abuelitos se refleja esa profunda desolación por encontrarse tan solos pues si bien es cierto reciben visitas son solo por unas horas y después se les olvida como lo manifestaba uno de ellos; al oír esto le di gracias a Dios por permitirme contar con la presencia de mi abuelita quien a sus 93 años esta saludable y con una memoria lucida mejor que la de cualquier joven.

En realidad que experiencia tan hermosa llena de aprendizajes, sabios consejos y momentos de diversión tanto para ellos como para nosotras, que grato es acércanos a estos espacios de la vida real los cuales dejaron una huella en mí que jamás será borrada, gracias a Juanito por permitirnos vivenciar aquello y mostrarnos que antes de ser hijos, amigos o profesionales somos seres humanos, ojala logremos llevar a cabo otra experiencia pero esta vez con niños, estas personitas que también necesitan de nosotros y me gustaría terminar con una frase del señor Luís Alfredo “Ojala y vuelvan pronto, ya que la compañía de las personas nos reconforta, no nos importa lo que nos traigan , lo que nos importa es el cariño que nos brindan, así sea por unas pocas horas”